LONDON CALLING
Creo que debe empezar por decir que la razón por la que hice este viaje sólo fue porque Clara había ido recientemente con su amiga Inés, y también para aprovechar el hecho de que era una semana en la que ella tenia que ir de viaje con los niños de su escuela a un curso de esquí, en una estación como a 2 horas de aquí, en Asturias, y porque desde hace tiempo tenía contemplado aprovechar las ofertas de las aerolíneas de bajo costo, como Ryan air, (ryanair.com) la cual vuela desde Valladolid, ciudad a menos de 2 horas de aquí, a Londres y a Bruselas. El boleto, por cierto, ya con impuestos, costó 41.82 euros, lo cual son en pesos como $527.00, aproximadamente. Así que hice la reservación, la del hotel también, y a esperar la fecha.
El vuelo desde Valladolid la verdad fue tranquilo. No son más de 2 horas. Una particularidad de este tipo de viajes es que toda la comida o bebida se vende. No hay nada gratis. También te ofrecen todo tipo de artículos; perfumes, relojes, tarjetas telefónicas de prepago, boletos de tren para Londres (El aeropuerto esta como a 90 kilómetros de la ciudad), etc.
Llegue al aeropuerto de Stansted puntual, de hecho 10 minutos antes de lo marcado, lo cual ayudo pues una vez que crucé migración y recogí mi maleta, llegué justo a tiempo para tomar el camión que me llevaría hasta el centro de Londres, el cual también había reservado por Internet con anticipación. Esto ultimo lo recomiendo, pues te ahorras una lana…el tren te cuesta como 23 libras, y yo pague 19 euros por el viaje redondo. Es curioso cómo en el aeropuerto hay publicidad que intenta meterte miedo diciéndote que por carretera es mas largo, que hay 571 semáforos hasta la ciudad y que continuamente hay cortes en el trafico…en fin, llegué a la estación Victoria, destino de mi autobús, cené ahí mismo, noté que no hay botes de basura en los pasillos para minimizar el riesgo de un atentado, y después de perderme un poquitín, encontré la boca de la estación del metro para llegar a mi hotel.
La zona donde me hospedé estaba muy bien. A pocas cuadras del metro, con mucho comercio alrededor pero al mismo tiempo residencial. Hay muchos restaurantes y bares y el ambiente es muy bueno, ya que hay mucho turismo en esa zona, quizá porque hay mucho hotel o viceversa. Como llegué ya en la noche, solo di un pequeño paseo por la zona y me fui a la cama, quería levantarme temprano al otro día.
Por la mañana del día 2, martes, desayuné en el hotel, ya que estaba incluido, y ya verás que festín me di…..hay; pan tostado con mantequilla y mermelada, leche, café, jugo, cereal y sale…nada más…y eso que es un hotel de 90 libras por día (a mí me costo como la mitad por una oferta de Internet) después quedé con una amiga, de hecho hermana de una de mis mejores amigas de mi adolescencia, quién recientemente se vino a vivir acá con su mamá, su hija y su marido. Pasé a verlas a las afueras de Londres, y me llevaron a Windsor, donde está el castillo de la reina, ciudad que por cierto está muy bonita, regresamos mas tarde a comer y en la noche fui a la zona de Picadilly circus, donde es muy turístico y hay mucho comercio de todo tipo, teatros y esta por ejemplo, la tienda de Virgen Records, con un stock impresionante. Aquí, si a ti como a mi te gusta la música y esos rolos, te vuelves loco…CDS de música alternativa y otros de artistas conocidos con CDS que no sabia que existían.
Debo decirte que esta ciudad es cara. El transporte público cuesta, en un viaje sencillo, 3 libras, que son como 55 pesos. Es lo mismo que cuesta una pinta de cerveza. La mejor manera de viajar por la ciudad es comprando un pase de un día, que cuesta 4.90 (también hay de 3 días) y que incluye todos los viajes en metro o autobús que necesites. Eso se convirtió en una ventaja para mí, pues me perdía, me bajaba, me subía, caminaba, me perdía, me subía otro camión, en fin, todo controlado eso sí, pues el mapa nunca lo solté. Creo que conocí todo lo que quería conocer, no compré nada, eso sí, pero comí bien, visité el museo Británico, la catedral de Westminster, Trafalgar square, el puente de Londres, la torre, el Parlamento (aquí pregunté si se podía pasar al interior del edificio, y para mi sorpresa, no sólo entré, sino que parte de la visita incluye estar de público en una audiencia en la cámara de los comunes, que discutían una ley antiterrorismo y en la cual estaba programada la presencia de Tony Blair, para la tarde)…el Palacio de Buckingham, Windsor, me subí al “London eye”, una rueda de la fortuna de 135 metros de altura de donde se domina toda la ciudad, en fin, todo eso…el museo, por cierto, en su sala de culturas mesoamericanas, tiene piezas extraídas ¿de donde crees?, de la isla de Sacrificios. Ni más ni menos… así como la mascara de jade de Tezcatlipoca, que junto con otras 2 piezas, son las estrellas de esta sala.
Pues aparte del jueves, que nevó un poco, el frío estuvo duro pero soportable. Esa noche, que ya era la última, estos chicos de México me llevaron a cenar a un tex-mex, y de ahí fuimos a un pub (antro en español), que estaba impresionante, 3 barras en 3 diferentes niveles, un restaurante en la zona más baja, y un ambiente de poca. Los bares normalmente funcionan hasta las 11, aunque hay algunos que tienen permiso hasta más tarde; este cerraba a las 3.
La vida en Londres me pareció con muchas opciones en cuanto a diversión. Hay teatros, con obras de mucho éxito, (estaba “El fantasma de la ópera” y muchas más), es multiétnica, cosmopolita, moderna y partes clásica, en fin, a mi me hubiera gustado un montón haber vivido aquí joven y con lana. Lo malo es que una renta en la ciudad supera las 1,000 libras. Hay que pagar impuestos muy altos, como sobre la renta (de tu depto), por tener TV (135 libras al año por tener al menos una tele), y todo lo demás que ya te platicaba. Es un precio muy alto pero creo que como experiencia valdría la pena…También es cierto que el sueldo mínimo es de 800 libras más o menos…
Pues ya de vuelta a Astorga estamos, entre otras cosas, planeando el siguiente viaje, que será o por España (bueno, este fin vamos a Segovia pero no cuenta), o a Bélgica y Holanda, en fin, ya te contaré….
Un beso.